Desde fijar el precio hasta firmar ante notario — todo lo que necesitas saber para vender tu vivienda en España sin sorpresas.
Compara con ventas recientes de la zona, no solo con anuncios activos (esos son precios de salida, no de cierre). Un precio inflado espanta a los compradores serios y alarga la venta.
Despersonaliza, ordena y arregla los pequeños desperfectos visibles. Fotos con buena luz natural marcan una diferencia real en el número de visitas que consigues.
Idealista y Fotocasa concentran la mayoría de compradores activos en España. Una buena descripción y fotos de calidad son la diferencia entre pasar desapercibido o generar contactos reales.
No todas las visitas son compradores serios. Pide financiación aprobada o solvencia acreditada antes de bloquear fechas de firma, y deja margen de negociación razonable sobre tu precio de salida.
Escritura, nota simple, certificado energético, cédula de habitabilidad si tu comunidad la exige, e IBI al día. Tenerlo listo desde el principio evita retrasos de última hora.
Firma de arras (señal, normalmente 10%) y después escritura pública. Si hay hipoteca pendiente, se cancela en el mismo acto con el certificado de deuda del banco.
No hay una respuesta única. Vender por tu cuenta ahorra la comisión (habitualmente 3-5% del precio) pero implica gestionar visitas, filtrar interesados que no tienen financiación real, y negociar sin la distancia que aporta un tercero. Una agencia con encargo (idealmente en exclusiva) suele mover el inmueble más rápido porque invierte en visibilidad y ya tiene compradores en cartera esperando algo similar.
Si decides trabajar con agencia, pregunta siempre qué incluye la comisión (fotos profesionales, publicación en portales premium, gestión de la firma) y si el encargo es en exclusiva o compartido.
Depende mucho de la zona y el precio de salida, pero un piso bien tasado y con buena presentación suele recibir las primeras ofertas serias en las primeras semanas. Un precio inflado respecto al mercado puede alargar la venta meses o incluso años.
Vender por tu cuenta ahorra la comisión (habitualmente 3-5%) pero exige tiempo, gestión de visitas, filtrado de compradores y negociación. Una agencia se encarga de todo eso y suele tener acceso a más compradores cualificados y a los portales con mayor visibilidad.
Comparando ventas recientes de pisos similares en la misma zona, el estado de conservación, la orientación, la planta y si tiene ascensor o parking. Un precio de salida realista atrae más visitas cualificadas desde el primer día.
Como vendedor asumes normalmente la plusvalía municipal, el IRPF si hay ganancia patrimonial, la cancelación de hipoteca si la hubiera, el certificado energético y la comisión de la agencia si trabajas con una.
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